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Eventos Beas de Segura

Geológicamente la Sierra de Segura forma parte de las cordilleras Béticas, concretamente se encuentra situada en el sector Prebetico del frente externo, lo que provoca una elevada altitud media, con mas del 70% de la superficie por encima de los 800 m., proporcionándole a la comarca una acusada personalidad geográfica, siendo uno de los “islotes pluviométricos” mas importantes de Jaén y de la comunidad Andaluza y un importante núcleo hidrográfico de la Península Ibérica al servir de divisoria de aguas entre la vertiente atlántica y mediterránea, estando recorrida por importantes ríos, algunos de los cuales nacen aquí, como el río Segura, el cual brota en el paraje de “Fuente Segura” y Santiago Pontones, recibiendo sus primeros afluentes como los ríos Madera, Zumeta y Tus.

Beas es el municipio mas habitado de la comarca de la Sierra de Segura y centro de influencia de los municipios limítrofes, ya que es una de las puertas de entrada al Parque Natural por la carretera A- 314 (Segura-Cortijos Nuevos), una vez abandonada la Nacional 322 (Ctra. Córdoba – Valencia).

Mas que frontera es una puerta abierta a toda la comarca, un puente que enlaza el campo de Montiel con el Alto Guadalquivir y paso obligado de la Baja Andalucía a Levante. Queda enmarcado entre la línea de cumbres y aguas vertientes al Guadalquivir, por el sur, y el río Guadalimar que lo delimita por el norte y oeste. Esta situado en un amplio valle formado por el río Beas y por el Arroyo de Valparaíso.

Su territorio es de transición entre la campiña y la sierra, ya que las áreas de cultivo son mayoristas y dedicadas al olivo principalmente. El olivar y su industria transformadora son la principal actividad económica del municipio, a la que se unen la ganadería, otros cultivos y el turismo ligados a los numerosos espacios de interés natural y rural, como la cuenca del Agua, el Tobón, el Soto, Palomares, Buenamar, Pico del Acere, Pozo de la Nieve, ..........

Beas tiene una altitud de 600m., sobre el nivel del mar y linda su término con los municipios de Chiclana de Segura, Villanueva del Arzobispo, Segura de la Sierra y Puente de Genave. La orografía del término es muy accidentada por los innumerables valles y montañas que asientan. Entre los montes y cerros que lo rodean cabe destacar Pico Corencía (1.136 m.), Natao (1.273 m.), Piedra del Aguila (1.097 m.) Cerro de la Hoyera (1.086 m.), Las Zanjas (1.060 m.), y otro como: Puerto de Cañada Catena, Cerro En medio. etc. Todo ello, junto a su posición próxima a los pantanos del Tranco y el Guadalmena, con buenas condiciones para practicar deportes náuticos, y la ubicación en su territorio del Aeródromo del Cornicabral, con dos pistas de aterrizaje y centro de vuelo de Alto Rendimiento, le convierten en un enclave privilegiado.

La población total de Beas de Segura es de 5.424. Comprende las siguientes Aldeas y algunos cortijos:

- Cañada catena: 170 hab.
- Prados de Armijo: 104 hab.
- Cuevas de Aaambrosio: 55 hab.
- Las Chozas: 29 hab.

Cortijos: Los Santiagos, el Cornicabral, Arroyo Paz, Pílomo, La Ventilla, El Cerezuelo, Fuensantilla, La Veguilla, El Pantano, Las Piedras, Las Loretas Fuente Pinilla, Bonache, La Noguera, Cazona, Villamedina.

La gran riqueza arqueológica del entorno de Beas atestigua una ocupación humana desde los remotos tiempos del Paleolítico Inferior, según documentan los restos achelenses en Puente Mocho, ininterrumpida a lo largo de todas las etapas históricas. Poblados de la Edad de Bronce, como el Cortijo de los Cuatro Vientos o Bretaña, o el Cornicabral, definen una intensiva ocupación centrada en la agricultura y el control de los centros mineros. Una nueva ordenación del territorio se define al final de la Etapa Ibérica, con Morrón de Guadahornillos como el centro de control y numerosos asentamientos agrícolas.

De la etapa Romana cuenta la localidad con un conjunto de gran relieve, la Villa Romana de los Baños, que en su última fase de ocupación presenta la estructura de Villa con extraordinarios mosaicos.

En la Edad Media Beas contó con un complejo recinto fortificado que el tiempo y el crecimiento de la población se ha encargado de arrasar. Este sistema defensivo se asentaba en la parte alta de la población: un amplio recinto, con al menos cuatro torres en su flanco norte y en uno de sus extremos el alcázar rodeado por una barbacana. La fortaleza debió construirse en época islámica y su función principal seria servir de refugio a la población. En esta etapa Beas debió ser una de las 300 aldeas que según Al-Zuhurí existían en esta zona.

La incorporación de Beas a la corona de Castilla se produciría en una fecha imprecisa entre 1224 y 1227, al ser conquistada por las tropas del rey Fernando III, asistido por D. Juan, obispo de Osma. Debido a su localización estratégica, el Maestre de la Orden de Santiago, D. Rodrigo Iñiguez, logró “la permuta de la Villa de Beas” por una serie de lugares en la diócesis de Osma a favor del mencionado obispo en 1239.

De esta manera, tras la reconquista fue bien poblada, estableciéndose en ella numerosas hidalguías que entroncaban con la alta nobleza de castilla y siendo cuna de personas destacadas, tanto en las letras como en el mundo militar o la religión.
En 1575 Santa Teresa de Jesús viene a Beas para fundar el primer Convento de San José del Salvador de Carmelitas Descalzas de Andalucía, y escribió:
“Dijéronme grandes bienes de la tierra, y con razón, que es muy deleitosa y de buen temple”.

Tres años después seria San Juan de la Cruz el que llegara a esta villa, dándole una proyección y universalidad que traspasa fronteras.
En 1750 el Consejo de Ordenes Militares mandas sean derribadas las murallas de la fortaleza de Beas (Villa Vieja) y el castillo de cuatro torres almenadas que estaba adosado.
Durante la Guerra de la Independencia el pueblo fue incendiado por siete veces consecutivas, causando la ruina y el expolio de numerosas obras de arte, provocando el mayor desastre patrimonial de todas su historia: ardieron los archivos de lo Real y lo Eclesiástico, quedando asolados la mayor parte de los edificios representativos, las casas consistoriales, las de la Encomienda, la Iglesia Mayor de Santa María de la Gracia, la de Santa María de la Villa, los Conventos Franciscanos y Clarisas, las Ermitas de San Juan, San Agustín, San Sebastián, Santa Justa y Rufina,.....

Destacan los siguientes Puntos de Interés:

Puente Mocho, convento de la Carmelitas Descalzas “San José Salvador”, portada de la Iglesia Nuestra Señora de la Asunción, Iglesia de la Villa, Fachada de los Antiguos Juzgados, Paseo de la Constitución y Ayuntamiento, Parque Virgen de la Paz, ¡aréa recreativa Valparaiso, Polígono Industrial el Cornicabral y Centro de Vuelo y Alto Rendimiento.
Barrios antiguos: El tobazo, el Salón, Los portalillos, El Albaicín, La plazuela, etc.

FIESTAS Y TRADICIONES

Las fiestas de San Marcos se remontan al siglo XV ó XVI. La tradición popular los asocia con la fundación por Santa Teresa de Jesús del convento de San José del Salvador en Beas en el año 1575. Según esta versión, uno de los toros que participaban en la construcción del convento escapo provocando el pánico en la población. Entonces, Sta. Teresa fue el lugar y tras ponerle al mano en el testuz, lo llevo de nuevo al trabajo atado con un fino hilo. Otra versión habla de una epidemia que afectaba al ganado vacuno y que cesó el 25 de abril, hecho que la población atribuyó a la intervención del santo.
    
En cualquier caso, la primera referencia escrita sobre los festejos de San Marcos se encuentra en la Historia y relación de la Villa de Beas hecha en el año 1575 por orden de Felipe II. Actualmente, la fiesta se centra en los días 24 y 25 de abril. Por las calles del pueblo se corren vacas y toros ensogados, aproximándose al centenar el número de astados que participan en el festejo.

Tras la suelta de vaquillas el día 23 por la tarde con San Marcos Chico para niños, el plato fuerte llega el día 24. A las 4 de la tarde comienza el “desencajonamiento de las reses” (las vacas mas grandes y los toros). Previamente, ya sea en la ganadería o en las afueras del pueblo, han sido debidamente ensogados con sumo cuidado por manos expertas. El cuidado que se pone en esta labor, junto con el arreglo que se hace a la maroma (se forra la parte que esta en contacto con la testuz del animal) tiene por finalidad no dañar al animal, pues no es ese el fin del soguero. Este se pone por seguir la tradición y para evitar que los animales se junten en manada y manseen. Por supuesto, también sirven para evitar o suavizar alguna cogida que de otra forma podría ser fatal.
Durante toda la tarde del día 24 y todo el día 25, las reses son sacadas para, una vez corridas, volverlas a encerrar en los chiqueros, provistos de agua y comida, para que descansen y se repongan antes de ser sacadas.
El día 25 comienza con la “diana”, pasacalles musical que se encarga de despertar a los pocos que aun duermen.
A partir de las 7:30 h. de la mañana empieza la parte mas viscosa de la fiesta: el cascado de las reses. Esto consiste en sujetar el animal a una reja, anilla o árbol con la ayuda del soguero para ponerle un aparejo bordado y un collar de cascabeles. Este rito se hace con cada una de las reses que participan en la fiesta y enlaza con la antigua costumbre del “toro de San Marcos”, en la que se llegaba, a veces, a adornar el toro y llevarlo incluso a la Iglesia.

Tras sacar las reses, éstas son encerradas para dar paso a la Procesión del Santo por todo el recinto de la fiesta, y son una gran multitud al que acompaña el Santo cantando y brincando son parar.
Una vez finalizada la Procesión, los toros vuelven a ocupar el recinto y son corridos por los sanmarqueros hasta la caída de la noche.

Desde hace unos años y debido a la aplicación de un reglamento taurino para los festejos populares, todas las reses se sacrifican el día 26 en un matadero y sin presencia del publico. Hasta la puesta en vigor de este reglamento, los habitantes de Beas cuidaban durante todo el año de reses que luego se corrían en las fiestas para volver a cuidarlas hasta el año siguiente. Por desgracia esto ya no se permite hacer. El año 2001, vino a coincidir con un acontecimiento histórico para nosotros: “La declaración de Fiesta de Interés Turístico Nacional de Andalucía a las Fiestas de San Marcos”.

 Otras fiestas populares y tradiciones son:

• 17 de enero: Fiesta de San Antón, se celebra mediante iluminarias con ofrendas a San Antón en el día de su víspera.
• 24 de Enero: Fiesta en honor a la Virgen de la Paz (Patrona del pueblo), en la víspera se encienden iluminarias y este día se celebra una procesión por las calles de la localidad. Se reparten patatas asadas y una rica cuerva.
• Marzo-Abril: Semana Santa, que en la actualidad cuenta con una gran numero de Cofradías que contribuyen a ofrecer unos Pasos y Procesiones muy bellos. En esta época son típicos los panecillos en caldo, el encebollao, así como una gran variedad de dulces.
• Del 22 al 25 de abril: Fiestas de San Marcos.
• Mayo: Subidas durante todo el mes a la cruz de los Trabajos, donde se hacen gran cantidad de ofrendas y promesas.
24 de junio: Fiestas de San Juan Bautista, celebrada en el Barrio de San Juan, donde antiguamente estaba la Ermita. Son típicos los rosquillos de vino y la mistela durante la amenizada verbena.
Del 17 al 20 de septiembre: Feria en honor a Ntra. Sra. Virgen de la Paz, era antiguamente una feria de ganado pero con el paso de los años se ha ido olvidando ese aspecto de feria.

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